Alimentación viva y el consumo de germinados

 Incluyes germinados habitualmente en tu cocina? Sabes porqué deberías hacerlo?

 

Parece que últimamente está de moda utilizar brotes y germinados en la cocina. La verdad es que son muy socorridos para emplatar por los colores tan bonitos que tienen, pero hay mucho más que una cuestión de estética detrás del uso de estas mini plantitas.

La primera vez que germiné en mi vida fue una lenteja ( sí, una!) en el colegio, creo que en preescolar. Te acuerdas de aquella vez que el profesor te hizo llevar a clase un frasco de cristal de yogur vacío, un par de algodones y un puñado de lentejas? Pues fue entonces. Humedecimos los algodones y metimos entre ellos un par de lentejas. Dejamos el tarro varios días en un lugar sombreado con cuidado de mantener siempre el algodón húmedo. Y así veíamos nacer una pequeña plantita, lo cual por cierto era tremendamente emocionante.

Lo que quiero explicar con esta historia es precisamente que germinar no está de moda, forma parte de nuestra naturaleza. Los seres humanos llevamos germinando desde siempre como un método ( muy inteligente, por cierto) de consumir alimentos. Había varias maneras de consumir las semillas recolectadas: tostadas, remojadas, en harina…o germinadas, esto es, volviendo a darles vida ( suena chulo, no?).  

Debes saber que germinar en casa es tremendamente sencillo, y desde mi personal punto de vista, muy bonito. En este artículo vamos a ver qué procedimientos se pueden seguir para iniciarnos en el camino de una alimentación más viva. Así que por favor, deja de comprar habitualmente brotes de alfalfa en el súper y ponte manos a la obra, que es muy fácil!

 Pasos para consumir semillas VIVAS:

 

Activación de semillas

 

Un primer paso es simplemente la activación de las semillas. Esto aplica cuando por ejemplo vamos a hacer una receta como el ajoblanco ligero , y para ello debemos remojar las almendras antes durante unas horas (8-10h).  Importante matizar que siempre debemos hacerlo en agua filtrada. Con esta práctica tan hidratante, conseguimos que la semilla comience a despertar de su “hibernación”, que se concentren más sus propiedades ( que sea más nutritiva, en otras palabras), y que además libere sustancias poco digestivas  y desfavorables para su consumo seca. Cabe destacar aquí que las semillas mucilaginosas ( como el lino o la chia ), crean una especie de gel cuando se remoja. Este efecto puede ser muy versátil en la cocina y una idea muy interesante contra el estreñimiento, pero no será de ayuda si deseas germinarlas y no solo activarlas. Truco: remójalas sólo 10 minutos. 

 

Germinación 

El segundo paso consiste en, literalmente, hacer brotar nuestras semillas. Para ello, escurriremos las semillas puestas anteriormente a remojo, y las dejaremos reposar húmedas en un lugar fresco, ventilado y sin luz directa. Puedes comenzar a practicar en un bote de cristal dado la vuelta o un colador, pero existen muchos germinadores muy prácticos en el mercado que te evitarán hacer inventos. Debes mantener los brotes siempre húmedos así que asegurarte de pulverizarlos o añadirles agua filtrada al menos 2-3 veces al día según la temperatura de la habitación dónde los tengas. Cada semilla tiene sus periodos de remojo y germinación, te recomiendo buscar siempre los tiempos exactos para que el proceso sea todo un éxito. A modo de ejemplo, necesitarás remojar las semillas de trigo durante 7 horas, y tardarán 2-3 días en brotar. Cuando los brotes alcanzan los 2.5-3 cm de longitud, ya están listos para su consumo. Puedes guardarlos en la nevera en un frasco de cristal: allí se ralentizará su crecimiento y te durarán más tiempo!

Brotes

Otra última opción, es dejar las semillas ( tras haberlas activado), sobre un recipiente con un poco de tierra húmeda y pulverizarlas para mantener esta humedad. Al igual que en la germinación, la planta crecerá, pero en este caso enraizará. Esto significa que cuando los brotes alcancen una determinada altura, podrás cortarlos y ponerlos en tus ensaladas, y mientras tanto ellos seguirán creciendo para que dentro de unos días puedas volver a añadirlos a uno de tus platos.

Para concluir, recordarte que el valor nutritivo de las semillas y los frutos secos se potencia tremendamente con la germinación. Pueden contener hasta 100 veces mas enzimas que secas!

A que esperas para comenzar a germinar?

 

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